Agronegocios Ecuador

.

Del bolsillo del agro, hacia el asfalto dañado


Desde la terraza de la casa de Washington Núñez, en la vía que va de Babahoyo a Montalvo, solo se ven plantas verdes, una carretera y una inmensa sabana inundada. El agua que albergan esas cuarenta hectáreas podría cruzar la vía y dañar parte de la vía.

Si eso sucede en alguno de los tantos inviernos fuertes que se vendrán en la Costa, ‘Wacho’ tendría que reparar esos daños de los que él “no ha sido responsable”.

Frente a esta propiedad, al otro lado de la vía, que en el verano se convierte en soya, pasan los canales de un proyecto que riega 5.000 hectáreas y que está en manos de los agricultores, que pagan un mínimo por ello, que no alcanza para reparar, mantener o repotenciar los canales. En enero, el agua de los canales atravesó la carretera que la Prefectura dice haber asfaltado, pero que tiene tantos baches como los carros y motos que a diario circulan.

Si se aprueba la ley y el próximo año esa vía se vuelve a dañar, es posible que quieran cobrarle a la Junta. Por eso, temen que se apruebe la ley de Infraestructura Vial de Transporte Terrestre que se discute en la Asamblea, impulsada por el oficialismo y que indica que los dueños de los predios cercanos a las vías pueden ser responsables de posibles daños.

El texto del proyecto es claro. El dueño del predio colindante con una vía será responsable si hay derrumbes provocados por el tratamiento de las aguas sobrantes o residuales de su propiedad. Y está obligado también a recolectar y evacuar esas aguas en un canal construido en su propiedad y financiado con su bolsillo para evitar saturación, derrumbes o cualquier otro daño.

En los predios colindantes con vías principales y secundarias hay grandes haciendas bananeras que tienen sus propios canales de drenaje y aspersores de riego que suelen llevar el agua hasta las vías. Pero la mayoría son pequeños.

El último censo agropecuario disponible en la página web del Ministerio de Agricultura indica que existen en el país 842.882 unidades de producción y 600.717 están pegados o a un kilómetro de distancia a la carretera más cercana. Y, de ellas, el 37 % tiene menos de una hectárea, es decir, sus dueños son pequeños productores.

El 83 % de esas unidades pegadas o muy cercanas a las vías es de agricultores de menos de 10 hectáreas que, en palabras de Washington Núñez, no podrán siquiera pensar en invertir en infraestructura porque es cara y porque no hay dinero en sus bolsillos.

Rómulo Alcívar, vicepresidente de la Asociación Ecuatoriana de Juntas de Riego, teme que la factura de los daños viales se la trasladen a los usuarios, sean o no responsables.

Datos

El pago.

Los propietarios de los terrenos colindantes deberán pagar una contribución especial por mejoras de la infraestructura vial estatal. Este podrá ser cobrado y fijado por el Ministerio de Transporte.

Prohibiciones.

Se prohíbe la construcción o apertura de accesos a las propiedades aledañas a las vías. Cualquier obra en la vía pública deberá ser autorizada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

El apoyo.

El asambleísta René Yandún, del Movimiento Integración de Carchi, ve cosas positivas: ordena y organiza la red vial, obliga a tener estudios ambientales para construir vías y asigna responsables.

Tasas y tarifas.

La propuesta también indica que el Ministerio podrá cobrar, fijar y autorizar tasas y tarifas viales para el mantenimiento integral de la red. El daño que cause la maquinaria agrícola será cobrado.

Fuente: http://expreso.ec/economia/del-bolsillo-del-agro-hacia-el-asfalto-danado-FA1156733

Actualizada la última vez por agronegociosecuador Mar 13.

© 2017   Creada por agronegociosecuador.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio